Ubud, el lugar donde Bali se siente diferente.
Si Bali tiene alma, creo que gran parte de ella vive en Ubud.
Entre arrozales infinitos, templos escondidos y el sonido constante de la naturaleza, Ubud tiene una energía completamente distinta al resto de la isla.
Aquí las mañanas empiezan despacio.
Con cafés rodeados de jungla, incienso en las calles y pequeños rituales cotidianos que parecen invitarte a bajar el ritmo.
Más allá de los lugares aesthetic o los hoteles increíbles, lo que hace especial a Ubud es cómo te hace sentir.
Como si durante unos días el mundo fuera más lento, más tranquilo y más conectado contigo misma.